martes, 26 de abril de 2011

Considero que a veces soy un poco egoista, y no hablo de cosas materiales, en compartir soy la primera. No me hace nada de gracia que me hagan esperar, y sin embargo creo que mi mayor defecto es la impuntualidad. Cuando veo algo que quiero, intento hacer todo lo que esté en mis manos por conseguirlo, y hasta que no lo consigo, no me quedo tranquila. Podría decirse que soy un poco cabezona y muy, muy caprichosa, lo quiero todo acá y ahora. Pocas veces suelo quedar satisfecha. Conozco a bastante gente, tengo muchos amigos, pero estoy segura de que con los dedos de las manos me sobra para contar a los de verdad. Aunque intento que no sea así, siempre suelo depender de ciertas cosas o personas, sin las que sé que no podría ser verdaderamente feliz. No tengo problema en expresar mis sentimientos, pero normalmente suelo sentirme bastante incomprendida, y no es nada cómodo. Si hay algo que me cuesta muchísimo, es pedir perdón. Pero perdono enseguida. Estoy segura de que lo peor que se puede hacer es perder el tiempo, y yo, lo hago a menudo, cosa que detesto. Me considero bastante extrovertida, la gente al principio suele pensar que soy tímida, pero simplemente necesito unas horas para coger un poco de confianza. Soy impulsiva, hago cosas sin pensar, de esas de las que luego la gente se suele arrepentir, pero yo nunca lo hago, arrepentirse me parece de idiotas. Es muy fácil hacerme daño, soy bastante sensible, y en sufrir nadie me gana. Adoro llorar, es algo que hago casi a diario, me alivia y desahoga muchísimo. No conozco el rencor, y a veces me vendría bastante bien. Aunque en ocasiones soy un poco vengativa, o un rato inmadura, si preferís llamarlo asi.