Hoy no recuerdo como podía, sin conocerlo pasar mi vida. Ya no me alcanza la razón, ya no me importa el mundo sin él. El es el sueño de una perdedora, que lo encontró, y ahora puede existir. Y voy a existir, y podré existir, por el.
Solo podemos caminar bajo el caliente sol del destino, el es el cielo, el es el mar, el le da el sentido a mi vida.