sábado, 7 de enero de 2012

Tenemos que reconocer, que a todos nos gusta que nos digan que nos aman doscientas mil veces al día, que nos digan las cosas más bonitas, aunque en algunos casos pueda parecer la estupidez más grande de todo el universo, pero... nos gusta. A nadie, nadie, en el mundo le gusta que le digan que le odian, sería horrible que a una persona en toda su vida no le dijeran ni una sola palabra bonita, porque una persona que nunca ha sentido esa sensación de ser amado, apreciado, hasta de sentirse envidiado, no se puede considerar una persona completa.