Pensar que todo ser humano quiere tocar el cielo
con las manos y yo lo estoy abrazando. Un
parche para mis heridas, la cima en la montaña de la vida, lo encuentro todo en
su sonrisa. Y he sentido en la vida mil emociones distintas, pero juro, ninguna
llegó tan lejos en mi alma. Y es el ángel que le escapo a Dios de las manos
y a la tierra ha venido a parar, es peligroso mi mundo, pero te voy a cuidar.
El sueño que no fue soñado, el hombre que nadie se ha imaginado,
me encierra en su sitio encantado.
