martes, 1 de mayo de 2012


Cuántas veces sentí que mi mundo se venía abajo, que no me querían de verdad. Cuántas lágrimas habré derramado por esa desilusión, por mis desamores. Pero aquí sigo, me caí, pero me levanté con más fuerzas. Pensé que nunca más me iba a volver a enamorar, tenía miedo de entregar mi corazón, pero soy tan débil que no lo puedo evitar. Me ilusiono rápido y me enamoro con mucha facilidad. Soy tan susceptible a que me lastimen porque doy todo de mí, me entrego por completo.