Nunca tuvimos un
término medio, nos queríamos a morir o
matábamos por querernos. Me hiciste cruzar la línea que un día tu mismo
pintaste, me hiciste saltarme semáforos en rojo sabiendo las consecuencias. Sin
embargo yo puedo ser los viernes por la
noche, y tú los domingos por la mañana; Puedo
ser la Barbie y tú el Ken. Yo Jazmín
y tú Aladín, yo Julieta y tú Romeo. Puedo
quererte los días pares y tú a mí los impares, yo seré quién ponga las
normas y tú quien se las salte.
Yo puedo ser lo que tú quieras, tú ya eres lo que yo quiero
Yo puedo ser lo que tú quieras, tú ya eres lo que yo quiero
