Quizá ya se había hecho tarde, ya iba siendo hora
de olvidar y superar, pero, aun así, allí volvía a estar él.
Ella en cambio nunca se había movido de ese lugar,
siempre se había quedado ahí, esperando incapaz. Incapaz de olvidar que hacía
ya demasiado tiempo él decidió unilateralmente que se había acabado el
nosotros.
Demasiado tiempo que él iba y venía a
su antojo sin tenerla en cuenta, totalmente incapaz. Incapaz de entender que
estaba allí estática, solo por él.
