Repaso una y otra vez las escenas en mi mente, pero no logró
encontrar cuándo ni porqué te metiste a mi vida. Quizás apareciste ahí, de la
nada. Quizás yo estaba predispuesta, necesitaba una salvación. Quizás te vi como lo único capaz de salvarme del dolor que me
envolvía. No supe soltarte, y acá estoy.
