- Te amo.
- Dudo de eso.
- ¿Dudas de lo que siento, de lo que sentís y de
lo que vivimos juntos?
- No, dudo porque me lastimaste, me hiciste sufrir.
- Te pido perdón.
- Un 'perdón' no alcanza.
Y así se fue. Con ese último beso en sus labios y ese 'te
amo', que nunca jamás va a poder decir.