Cuando yo creí
que estaba todo bien, en realidad estaba haciendo todo exactamente mal. Pero no
es tan grave en verdad... Las cosas van moviéndose y se mueven a la
larga porque sí. A veces es mejor quedarse quieto con el trago en la mano en un
rincón. Lo que paso fue para bien, no lo trates de
entender, sabes que ya no hay vuelta atrás. Tuvimos la
oportunidad. Y
si algo aprendimos en el mundo es que el mejor momento no vino, esta por llegar.
