“La felicidad para mí es cuando una emoción
positiva gobierna enérgicamente nuestro espíritu de manera tal, que nos hace
perder la conciencia. Porque la conciencia es más amiga de la preocupación y de
los miedos. La felicidad es tan intermitente como la luna llena. La mayoría de
los días nos olvidamos de buscar la luna en el cielo, otros días la buscamos y
encontramos la mitad de ella, muchas veces no la encontramos, hasta que un día
sin querer se nos pianta un ojo para el cielo y ahí esta. Redonda y llena de
misterios.”
Chano