miércoles, 22 de agosto de 2012


Sus vidas habían sido marcadas por la llegada del otro, cada uno había cambiado a su manera, reían noches enteras juntos, podían estar momentos completos sin hablar, observándose, viendo la perfección que cada uno representaba para el otro, habían encontrado la tranquilidad que tanto deseaban, el complemento a sus extraños caracteres, el amor adolescente que creían olvidado.